Día de muertos en Coyoacán


 
El día de muertos es una tradición mexicana que se lleva al cabo los días 1 y 2 de noviembre, cuyo origen data desde antes de la llegada de los españoles a México. A pesar de que el objetivo de esta tradición es conmemorar a nuestros parientes difuntos ¡está llena de coloridos adornos y mucha comida!
 
Coyoacán es uno de los lugares donde esta tradición toma más vida, entre extranjeros y locales. Alrededor de 450mil personas asisten anualmente para vivir esta experiencia. Entre exposiciones, ferias y recorridos, alumnos del Tecnológico de Monterrey decidimos ir a conocer la feria del pan de muerto y chocolate que anualmente nos visita para estas fechas, sin embargo, cambió de ubicación de último momento y tuvimos que optar por visitar otros lugares.
 
Nos encontramos con una exposición de altares, que los restaurantes alrededor de la alameda montaron con el fin de conmemorar a grandes figuras mexicanas. Los altares son un símbolo muy grande, ya que es una manera de brindar homenaje, fotos, flores de cempasúchil, veladoras y alimentos. Estas incluyen un obsequio y una invitación para los difuntos a visitarnos. Las veladoras y las flores, juegan un papel muy curioso en todo esto, se tiene la creencia de que el olor de las flores y la luz de las veladoras guían a nuestros seres queridos a nuestras casas.
 
Día de muertos en Coyoacán
 
A lo largo del recorrido, tuvimos la oportunidad de entrevistar a uno de los muchos extranjeros que visitaron el lugar, por ejemplo Derek, un danés que se animó a vivir esta experiencia en nuestro propio México.

 
A pesar de que nuestro plan de conocer la feria fue un fracaso, nos encontramos con un pequeño mercado donde pudimos apreciar algunas de las variedades del pan de muerto. Conocimos a un señor originario de Atlixco, Puebla, cuyo negocio familiar es la panadería y viaja a CDMX para darnos a conocer los diferentes tipos de pan de su tierra natal. (podcast). El pan de muerto cuenta con un sin fin de variaciones dependiendo la región. Originalmente, el pan se aromatiza con agua de azahar o esencia de naranja, se cree que los difuntos solo reconocen los lugares, por el olor de las flores, la luz de las veladoras y los colores brillantes. La forma de pan más común es aquella con una esfera arriba (que representa el cráneo) y unas tiras alrededor (que representan los huesos). Algunas de las variaciones que este puede llegar a tener son la forma, entre ataúdes y figuras humanas, y el color. Algunos lugares tiñen el azúcar del pan de rojo, que simboliza la sangre del ritual de donde proviene el mismo, y en otras regiones se tiñe de rojo cuando se le ofrece a los adultos y mantienen blanco aquel que es para los niños.
 
Esta tradición quizá nos representa internacionalmente ¡Y qué manera de vivirla que en el mismo México!